
Pienso en las mañanas llenas de escarcha, oxigeno y viento.
Veo la extención infinita del cielo patagónico y te extraño porque podrias estar aqui sentado junto a mi mirando la Tierra del Fuego, el Estrecho de Magallanes y las Islas donde habitan los pinguinos.
En las noches camino por el centro mirando rostros, divagando y moviendome como un fantasma de niño que corre por los parques en dirección al mar, que de tan helado detiene el corazón...la muerte feliz...en las calles y en el oceano. Aqui hay pescadores, artistas marginales y tristes alcoholicos...hay mucho más.
Estoy yo esperandote como siempre y mientras tanto.